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martes, 21 de abril de 2020

APROBADO GENERAL


Un mes después del cierre de los centros educativos, la gran incógnita sigue siendo qué va a pasar con la evaluación del tercer trimestre. Este miércoles, la ministra de Educación, Isabel Celaá, se reúne con los consejeros autonómicos para decidir cómo se va a cerrar el curso en mitad de la crisis sanitaria causada por el coronavirus, con 8,2 millones de estudiantes de enseñanzas regladas no universitarias confinados en sus casas. Durante este tiempo, los docentes han gestionado la educación telemática sin instrucciones, sin una línea clara de qué hacer con los estudiantes. Por primera vez, una investigación de la Universidad de Granada ha buscado la opinión de más de 3.000 profesores sobre cuál es la mejor opción de evaluación. La mayoría de ellos rechaza el aprobado general, la medida adoptada por el Gobierno de Italia que permitirá a todos los alumnos pasar de curso sin importar las notas obtenidas en los dos trimestres anteriores.

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En la encuesta planteada al profesorado, los investigadores presentaban cuatro escenarios posibles. En el primero, no hacía falta ningún tipo de intervención por parte de la Administración y los centros continuaban con la docencia y la evaluación propias de una situación de normalidad. En el segundo, el currículo se ajustaba a la situación de confinamiento y los profesores evaluaban los contenidos mínimos. En el tercero, se optaba por una evaluación positiva para todos, pero con condiciones: la elaboración de una serie de tareas y su entrega en junio. Por último, los profesores podían optar por un cuarto escenario: el aprobado general sin condiciones, pensado especialmente para no perjudicar al alumnado más desfavorecido y sin acceso a Internet en sus hogares (un 10% de los 8,2 millones de estudiantes). Tanto el tercer como el cuarto escenario requerirían un cambio de la normativa por parte del ministerio y las comunidades, ya que implican poner una misma nota a todo el alumnado.
Solo el 12% de los profesores de secundaria se decantaron por el aprobado general; el 16% de los de Bachillerato y el 30% en el caso de los de primaria. “La clave para entender las respuestas reside en la etapa en la que trabaja cada docente: los de infantil y primaria son más partidarios de la opción tres, el aprobado con condiciones; mientras que los de secundaria y bachillerato se decantan por el escenario dos, en el que se reducen los contenidos y se evalúa a los alumnos”, detalla Trujillo. Lo que está claro es que salvo los de infantil (el 42% escogió el aprobado general), la mayoría de profesores considera que es necesario valorar el trabajo realizado durante el confinamiento.

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Además del método de evaluación, el ministerio tendrá que decidir este miércoles qué pasa con la repetición de curso, si se blinda para todos los alumnos con el objetivo de proteger a los más desfavorecidos, o si queda al criterio de la autonomía de los centros. En el informe presentado la semana pasada por el Consejo Escolar del Estado, máximo órgano consultivo del Gobierno en materia educativa, se descartó esa opción, aunque se recomendó que las repeticiones se limiten a casos “extraordinarios”.
Para los autores del estudio, “parece difícil que una solución única pueda ser bien recibida por todos los docentes” y, por ello, plantean que se apruebe un paquete de medidas adaptado a cada una de las etapas.


Por mi parte creo que no deberían poner ningún tipo de aprobado general ya que las personas que se han currado los dos primeros trimestres. No es justo que esas personas que dejan todo para el último trimestre, por las causas que han ocurrido, ahora les hagan un favor, pero no debería ser así. Pero por otro lado como a dicho la ministra de educación el suspenso debería ser la excepción, por las causas por las que estamos pasando. Aunque yo pondría en la mesa el gran aprobado o hasta el aprobado general en infantil y primaria (aunque haya siempre algún niño que sea la excepción), porque no les afectaría tanto, excepto en 6º que si les afectaría al pasar a la E.S.O., ya que para los niños pequeños, que son de los que más están sufriendo esta cuarentena, sería un chute de energía.

lunes, 6 de abril de 2020

El profesor tik toker




Carlos Maxi Bárcena es un profesor de Matemáticas de 70 años, que tras 40 años de docente, decidió en diciembre del 2019 trasladar sus clases a las redes sociales. Tiene un canal en YouTube, pero lo que le ha hecho famosos son sus vídeos de matemáticas en tik tok. Sube entre 15 y 20 vídeos semanales, y hasta él mismo se sorprende de la cantidad de visualizaciones que tienen sus vídeos y de todos los cometarios que le dejan los adolescentes que le siguen, algunos de ellos son: "He aprendido más en un minuto que en 17 años" o "Eres un fiera, si pudieras subir un vídeo explicando los logaritmos estaría que flipas".
Sus vídeos duran un minuto y en ellos pone ejemplos fáciles sobre ejercicios que va resolviendo, y que van dirigidos a niños desde 11años, en adelante. Tiene más de 100.000 seguidores, y sus vídeos tienen 250.000 likes. Algunos de sus vídeos se han vuelto virales, como el de multiplicación de monomios, que acumula 800.000 visualizaciones y más de 1000 comentarios.
Su canal, llamado @aprende.mates, y es el canal de enseñanza en habla latina con más seguidores.
Yo descubrí a este profesor ya que un día salió en el telediario, y me pareció muy curioso, ya que el canal de tik tok no suele tener ese tipo de vídeos y además sorprendente que una persona, y además más bien mayor, quisiera actualizar, por así decir la enseñanza e investigar cómo funciona el canal, las herramientas que puede utilizar y todo el trabajo que implica detrás cada vídeo. Yo, concretamente sólo he visto unos pocos vídeos suyos, ya que no tengo Tik Tok, pero me parece una buena herramienta que pueden utilizar los estudiantes de matemáticas para reforzar contenidos o entender algunos nuevos gracias a él, ya que no sólo lo explica todo de una manera seria, si no que en sus vídeos también hay humor y bromas y así llega mejor a los estudiantes.

Covid-19 is our best chance to change universities for good (Covid-19 es nuestra mejor oportunidad para cambiar las universidades a mejor)



En este artículo del diario The Guardian, se le da un enfoque distinto a lo que puede reportarnos la pandemia del CoVid 19, que al parecer no son siempre cuestiones negativas. Por estas fechas, las universidades siempre están llenas de actividad; sin embargo, este año están completamente vacías. El aprendizaje ahora se realiza de manera telemática. Pero esto en cierto modo está siendo positivo, ya que está sacando lo mejor del docente, su compromiso con la educación de sus alumnos. Y es esto precisamente lo que el alumnado aprecia. Se están dejando de lado cuestiones burocráticas y de reputación, la competitividad entre universidades, que solo miraban por el puesto más alto en el ranking, y en ver qué Universidad conseguía publicar más artículos. El coronavirus ha conseguido frenar esto y hacer que la comunidad educativa se pare a pensar en qué es lo verdaderamente importante y lo que verdaderamente sigue ahí a pesar de la existencia de una pandemia mundial: la educación. Después de todo esto, quizás se pueda crear una nueva forma de aprendizaje en la que los docentes y las universidades puedan mostrar su auténtica adaptabilidad al alumno y en la que se reformule la relación de los centros educativos con el público.
Personalmente, estoy totalmente de acuerdo con este artículo. Desde mi propia experiencia y la de gente cercana a mí, puedo decir que en muchas ocasiones, no solo en universidades como menciona este artículo, sino en cualquier lugar, a pesar del “entusiasmo educativo” que puedan mostrar muchos centros, lo único que pretenden es dar una imagen al público con el objetivo de ganar en reputación. No obstante, muchas veces se olvidan del cuidado a sus alumnos, y no se dan cuenta de las repercusiones que puede conllevar esto.  Tampoco se percatan de que los estudiantes apreciamos más a aquellos que nos transmiten una buena educación y nos marcan de por vida, que a aquellos cuyo único fin es el de enseñarnos a escalar descaradamente para obtener un supuesto beneficio. Espero que esto ayude a la sociedad a percatarse de lo que es importante en realidad.